Híbrido: cada parte con el enfoque que le sirve
En un proyecto híbrido una parte se planifica con línea base y otra avanza por iteraciones. Las preguntas suelen ir a qué parte lleva qué enfoque y cómo se coordinan las dos.
Elegir el enfoque por parte
Lo que está bien definido y tiene dependencias duras (obra, compras, contratos, integraciones con fecha) suele ir mejor con un plan predictivo. Lo que se descubre con los usuarios (software, servicios, experiencia) suele ir mejor por iteraciones. No se trata de mezclar por mezclar: cada parte lleva el enfoque que reduce su incertidumbre.
Los puntos de encuentro
Donde las dos partes se tocan está el riesgo: una entrega que la otra necesita, una fecha de integración, una decisión que afecta a ambas. El trabajo del project manager es hacer visibles esas dependencias, acordarlas con los dos lados y seguirlas.
Informar sin confundir
Cada parte mide con lo suyo (avance contra la línea base en una, entregas y uso en la otra), pero el sponsor necesita una sola lectura del proyecto: qué se entregó, qué valor da y qué riesgos hay en los puntos de encuentro.
Trampas típicas
- Forzar todo el proyecto a un solo enfoque porque es el que conoce el equipo.
- Coordinar las dos partes solo cuando algo ya se rompió.
- Medir la parte ágil con las reglas de la predictiva, o al revés.
Para practicarlo
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